lunes, 11 de noviembre de 2013

SEPTIEMBRE

Solo hace falta un instante, una chispa, el detonante y la explosión. Y entonces todo se vuelve oscuro. 

Todo ese sentimiento sale fuera. Todo lo que te esforzabas por entender, empieza a ser demasiado complicado. Se rompe una rama y de repente todo lo que estaba bien, queda destrozado. Una idea, algo que te dijeron, una sombra que siempre estuvo ahí. Cada cosa que aprendimos de nosotros, cada sueño... 

Y dejamos de respirar un segundo, y el latido más importante se pierde. La falta de aire y esa presión en el pecho. Y nos hacemos pequeños, y nos sentimos débiles. 

Y tú sufres, y del otro lado sufro yo. Y no hay nada que podamos hacer. 

Y si en verdad es el dolor a lo desconocido lo que nos detiene?, un miedo que no sentimos físicamente, pero tan real que dejara una cicatriz incurable y latente por el resto de nuestras vidas. 

Lo cierto es que nos puede la cobardía, y el más mínimo obstáculo nos asusta y volvemos nuestros pasos atrás. Y puede que hoy no, ni mañana, ni siquiera este año... Pero un día lloraremos amargamente por habernos dejado vencer sin luchar... Y esa será la más mortal de las heridas, la que constantemente se mantendrá sangrando solo para recordarnos lo que somos, y lo que hicimos de nuestra vida.

No hay comentarios:

Publicar un comentario